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¿Qué agentes de IA existen?

Ago 10, 2026 | Agentes de Seguros, Cías de Seguros, LATAM

¿Qué agentes de IA existen?

La evolución de la inteligencia artificial ha dado lugar a una categoría de sistemas conocidos como agentes de IA, capaces de planificar, utilizar herramientas, mantener contexto a lo largo del tiempo y ejecutar acciones orientadas a objetivos.

En 2026, el panorama de estos agentes se ha diversificado de manera significativa, pasando de experimentos aislados a soluciones especializadas que operan en dominios concretos como el desarrollo de software, la automatización empresarial, la asistencia personal y la investigación.

Esta diversidad responde a la necesidad de adaptar las capacidades de autonomía y razonamiento a contextos de uso muy distintos, cada uno con requisitos específicos de seguridad, integración, control y rendimiento.

Comprender qué agentes de IA existen resulta fundamental tanto para organizaciones que evalúan su adopción como para profesionales que desean orientarse en un mercado en rápida expansión.

No todos los sistemas etiquetados como agentes poseen el mismo nivel de autonomía, de capacidad de planificación o de integración con el entorno. Algunos se limitan a orquestar herramientas dentro de flujos predefinidos, mientras que otros pueden operar durante horas, corregir errores de forma iterativa y coordinarse con otros agentes.

A lo largo de este artículo se presenta una visión estructurada de las principales categorías de agentes disponibles, con énfasis en sus características distintivas, sus ámbitos de aplicación y los ejemplos más representativos del ecosistema actual.

El objetivo es ofrecer un marco claro que permita distinguir entre las distintas propuestas y valorar su pertinencia según el contexto de uso.


Agentes orientados al desarrollo de software

Los agentes de inteligencia artificial especializados en desarrollo de software constituyen una de las categorías más maduras y de mayor adopción en 2026. Estos sistemas están diseñados para interpretar requisitos expresados en lenguaje natural, planificar la implementación, escribir código, ejecutar pruebas, depurar errores y, en muchos casos, preparar cambios listos para revisión.

A diferencia de los asistentes de código tradicionales, que se limitan a sugerir fragmentos o completar líneas, los agentes de desarrollo pueden mantener un estado prolongado del proyecto, explorar repositorios, modificar múltiples archivos y validar resultados de manera iterativa.

Entre las características que definen a esta categoría se encuentran la capacidad de trabajar con bases de código existentes, la integración con entornos de desarrollo y repositorios, la ejecución de comandos en terminales o entornos aislados, y la generación de pruebas automatizadas.

Algunos de estos agentes operan de forma semi-autónoma, requiriendo aprobación humana en puntos críticos, mientras que otros avanzan hacia modos de mayor independencia dentro de límites de seguridad establecidos.

La madurez de esta categoría se explica, en parte, por la disponibilidad de benchmarks estandarizados y por la alta demanda de productividad en equipos de ingeniería.

Ejemplos representativos incluyen sistemas como Claude Code de Anthropic, orientado a operar de manera autónoma en entornos de terminal y repositorios; agentes integrados en editores como Cursor, que combinan razonamiento con interacción directa sobre el código; GitHub Copilot Workspace, que permite planificar y ejecutar cambios a nivel de proyecto; y soluciones como Devin, diseñadas para abordar tareas de desarrollo de extremo a extremo.

También destacan frameworks y agentes de código abierto orientados a la ingeniería de software, que permiten a equipos técnicos construir o adaptar soluciones según sus necesidades específicas.

Estos agentes han demostrado utilidad en tareas de refactorización, migración de bases de código, generación de pruebas y resolución de incidencias, aunque su despliegue en entornos de producción exige controles rigurosos de permisos, revisión de cambios y trazabilidad.

Agentes de propósito general y de uso de computadora

Una segunda categoría relevante la conforman los agentes de propósito general y aquellos capaces de interactuar de manera directa con interfaces de usuario, navegadores y entornos de escritorio.

Estos sistemas se caracterizan por su capacidad de percibir el estado de una interfaz, planificar secuencias de acciones y ejecutar operaciones que van más allá de llamadas a interfaces de programación de aplicaciones.

Su objetivo es completar tareas de múltiples pasos que requieren navegación, manipulación de documentos, consulta de información en línea o interacción con aplicaciones existentes.

La particularidad de estos agentes radica en su orientación hacia el uso de la computadora como herramienta, lo que les permite operar en entornos no diseñados específicamente para la automatización. Utilizan capacidades de visión, razonamiento espacial y control de dispositivos de entrada para interactuar con páginas web, aplicaciones de productividad y sistemas operativos.

Esta flexibilidad los hace especialmente útiles para tareas que involucran múltiples aplicaciones o flujos de trabajo que no se encuentran completamente integrados mediante interfaces programáticas.

En el ecosistema actual destacan propuestas de los principales laboratorios de inteligencia artificial. OpenAI ha desarrollado agentes con capacidades de uso de computadora y de ejecución de tareas prolongadas dentro de entornos controlados. 

Anthropic ha avanzado con funcionalidades de uso de computadora integradas en sus modelos y con agentes orientados a la ejecución de trabajo autónomo. Google ha impulsado plataformas de agentes empresariales y de propósito general basadas en sus modelos Gemini.

Asimismo, existen agentes especializados en navegación web y en la realización de tareas de investigación o de productividad personal.

Aunque estos sistemas ofrecen un alto potencial de automatización, su implementación requiere una atención especial a la seguridad, al control de acciones sensibles y a la supervisión humana en operaciones de alto impacto.

Agentes empresariales y de procesos de negocio

Los agentes diseñados para entornos empresariales y para la automatización de procesos de negocio representan otra categoría de gran relevancia. Estos sistemas se integran con plataformas de gestión de relaciones con clientes, sistemas de planificación de recursos, herramientas de atención al cliente, plataformas de recursos humanos y flujos de trabajo internos.

Su función principal consiste en interpretar solicitudes de usuarios o de sistemas, consultar información corporativa, ejecutar acciones dentro de los límites de permisos establecidos y escalar casos complejos a personas cuando resulta necesario.

Las características distintivas de estos agentes incluyen el respeto a las políticas de seguridad y de gobernanza de la organización, la trazabilidad de las acciones realizadas, la integración nativa con datos empresariales y la capacidad de operar dentro de flujos de aprobación definidos.

A diferencia de los agentes de propósito general, los agentes empresariales suelen priorizar la fiabilidad, la auditabilidad y el control sobre el grado máximo de autonomía.

Muchos de ellos combinan razonamiento basado en modelos de lenguaje con reglas de negocio y con conectores predefinidos a sistemas corporativos.

Ejemplos destacados en esta categoría incluyen Salesforce Agentforce, orientado a la automatización de procesos de ventas y servicio sobre datos de la plataforma; agentes construidos con Microsoft Copilot Studio y el servicio de agentes de Azure, que se integran profundamente con el ecosistema Microsoft 365; soluciones de atención al cliente impulsadas por plataformas como Zendesk o proveedores especializados en experiencia del cliente; y agentes verticales diseñados para dominios regulados o de alta especificidad, como finanzas, seguros o operaciones de soporte interno.

Estos sistemas permiten reducir tiempos de respuesta, estandarizar procesos y liberar a los equipos humanos de tareas repetitivas, siempre que se implementen con mecanismos adecuados de supervisión y de gestión de excepciones.

Frameworks y sistemas multiagente para la construcción de agentes

Más allá de los productos listos para usar, existe una categoría fundamental de frameworks y plataformas que permiten a equipos técnicos construir, orquestar y desplegar agentes personalizados.

Estos frameworks proporcionan abstracciones para la definición de agentes, la gestión de memoria, la integración de herramientas, la planificación de flujos y la coordinación entre múltiples agentes.

Su importancia radica en que habilitan la creación de soluciones adaptadas a necesidades específicas que no se cubren de manera completa con productos comerciales genéricos.

Entre los frameworks más utilizados en 2026 se encuentran LangGraph, que ofrece un control detallado sobre flujos de estado y ejecución durable; CrewAI, orientado a la definición de equipos de agentes con roles diferenciados; el OpenAI Agents SDK, diseñado para la construcción de agentes con handoffs explícitos y uso de herramientas; el Google Agent Development Kit (ADK); y el Microsoft Agent Framework, que unifica capacidades previamente desarrolladas en AutoGen y Semantic Kernel. También destacan propuestas de Anthropic orientadas a la construcción de agentes nativos sobre sus modelos, así como frameworks de código abierto orientados a la experimentación y a la producción.

Los sistemas multiagente merecen una mención particular.

En estos enfoques, varios agentes especializados colaboran bajo patrones de orquestación, jerarquía o interacción entre pares para resolver problemas que superan la capacidad de un único agente.

Esta arquitectura resulta especialmente útil en tareas complejas de investigación, análisis, desarrollo de software o procesos de negocio que requieren división de responsabilidades y revisión cruzada.

La calidad de estos sistemas depende en gran medida de la claridad en la definición de roles, de los mecanismos de comunicación entre agentes y de los controles de gobernanza aplicados al conjunto.

En conclusión, el panorama de agentes de inteligencia artificial en 2026 se caracteriza por una especialización creciente y por la coexistencia de productos listos para uso con frameworks abiertos y plataformas empresariales.

Existen agentes orientados al desarrollo de software, agentes de propósito general con capacidades de interacción con interfaces, agentes diseñados para procesos de negocio y un ecosistema robusto de herramientas para la construcción de soluciones personalizadas. Cada categoría responde a necesidades distintas y presenta trade-offs específicos en términos de autonomía, control, integración y riesgo.

La selección adecuada de un agente o de un framework requiere una evaluación cuidadosa del caso de uso, de los requisitos de seguridad y gobernanza, y de la capacidad de la organización para supervisar y mantener el sistema a lo largo del tiempo.

A medida que la tecnología continúe madurando, la diferenciación no residirá únicamente en la potencia del modelo subyacente, sino en la calidad de la orquestación, en la robustez de las integraciones y en la capacidad de alinear el comportamiento del agente con los objetivos y los controles de la organización.

Escrito por: Michel Carvajal

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