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Porque se duermen las manos
La sensación de adormecimiento u hormigueo en las manos, conocida médicamente como parestesia, es una experiencia común que puede surgir de situaciones cotidianas.
Frecuentemente, se debe a una presión temporal sobre los nervios, como al dormir en una postura incómoda o al mantener una misma posición durante largo rato.
Sin embargo, cuando esta molestia aparece de forma recurrente o sin una causa aparente, puede ser señal de afecciones subyacentes que requieren atención.
Este artículo explora las diversas razones, desde las más simples hasta las más complejas, que explican por qué se duermen las manos, diferenciando entre las causas transitorias y aquellas que podrían indicar un problema de salud más serio.
¿Por qué se duermen las manos? Causas y explicaciones
La sensación de que se duermen las manos, conocida médicamente como parestesia, es una experiencia común que suele manifestarse como un hormigueo, adormecimiento o pérdida temporal de la sensibilidad. Esta condición generalmente es inofensiva y transitoria, causada por una presión prolongada sobre los nervios o una reducción temporal del flujo sanguíneo en la extremidad.
Sin embargo, cuando ocurre con frecuencia, sin una causa aparente como una mala postura, puede ser un síntoma de diversas afecciones subyacentes que van desde problemas en la columna cervical hasta enfermedades sistémicas como la diabetes o la esclerosis múltiple. Comprender las razones detrás de este fenómeno es el primer paso para identificar si se trata de una molestia ocasional o si requiere la atención de un profesional de la salud.
Compresión nerviosa: La causa más frecuente
La razón más común para que se duerman las manos es la compresión o pinzamiento de un nervio. Los nervios periféricos, que transmiten señales entre el cerebro y las extremidades, pueden verse presionados en distintos puntos de su trayecto. Una postura inadecuada al dormir, como tener la muñeca doblada bajo la cabeza, o mantener una misma posición durante mucho tiempo (por ejemplo, al usar el ordenador) ejerce presión constante sobre estos nervios, interrumpiendo temporalmente su función.
Esto provoca la clásica sensación de hormigueo y adormecimiento, que normalmente desaparece al cambiar de postura y liberar la presión, permitiendo que el nervio recupere su actividad normal y el flujo de información se restablezca.
Síndrome del túnel carpiano y otras neuropatías
Cuando el adormecimiento y hormigueo son recurrentes y se localizan específicamente en los dedos pulgar, índice y medio, la causa suele ser el síndrome del túnel carpiano.
Esta neuropatía por compresión ocurre cuando el nervio mediano, que pasa por un canal estrecho en la muñeca llamado túnel carpiano, se comprime debido a la inflamación de los tendones circundantes. Es frecuente en personas que realizan movimientos repetitivos con las manos.
Otras neuropatías, como la compresión del nervio cubital en el codo (que afecta al meñique y anular) o problemas en los nervios a nivel cervical (radiculopatías) por una hernia discal o artrosis, también pueden manifestarse con parestesias en las manos, indicando que el origen del problema puede estar lejos de la propia mano.
Condiciones médicas sistémicas que lo provocan
En algunos casos, el adormecimiento de las manos no se debe a una presión local, sino que es un síntoma de una enfermedad subyacente de carácter sistémico. La diabetes mal controlada es una de las principales causas, ya que los niveles altos de azúcar en sangre pueden dañar los nervios periféricos, dando lugar a una neuropatía diabética.
Otras condiciones incluyen deficiencias de vitaminas del grupo B (especialmente B12), hipotiroidismo, enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide o la esclerosis múltiple, y problemas circulatorios como la enfermedad de Raynaud. En estos contextos, la parestesia suele ser persistente, progresiva y puede ir acompañada de otros síntomas, por lo que es crucial una evaluación médica para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
| Causa Principal | Síntomas Asociados Típicos | Zona de la Mano más Afectada |
|---|---|---|
| Compresión postural | Hormigueo transitorio, alivio al moverse | Toda la mano o zona apoyada |
| Síndrome del túnel carpiano | Adormecimiento nocturno, dolor en muñeca | Pulgar, índice, medio y parte del anular |
| Compresión del nervio cubital | Hormigueo, debilidad para agarrar | Meñique y anular |
| Problemas cervicales (hernia discal) | Dolor de cuello, hormigueo que baja por el brazo | Depende de la raíz nerviosa afectada |
| Neuropatía diabética | Hormigueo constante, sensación de ardor | Ambas manos (simétrico), pies |
| Deficiencia de vitamina B12 | Fatiga, mareos, palidez | Ambas manos y pies |
Causas y explicaciones médicas del adormecimiento de las manos
¿Cuáles son las causas de que se duerman las manos durante la noche?
La sensación de adormecimiento u hormigueo en las manos durante la noche, conocida médicamente como parestesia, se debe principalmente a la compresión temporal de los nervios o a una interrupción en el flujo sanguíneo hacia la extremidad. Esto ocurre con frecuencia porque al dormir adoptamos posturas que presionan los nervios de la muñeca, el codo o el hombro.
Otras causas comunes incluyen afecciones subyacentes que afectan los nervios periféricos, como el síndrome del túnel carpiano, o problemas relacionados con la columna cervical. Factores como la posición del brazo bajo la cabeza o el cuerpo, dormir de lado de manera prolongada, o incluso el uso de un colchón o almohada inadecuados, pueden contribuir a este fenómeno.
Compresión Nerviosa Durante el Sueño
La compresión de los nervios periféricos es una de las razones más frecuentes para el adormecimiento nocturno de las manos. Al dormir, es común que la posición del cuerpo ejerza presión sobre los nervios que recorren el brazo, interrumpiendo las señales nerviosas normales y causando la sensación de manos dormidas. Los nervios más comúnmente afectados son el nervio mediano en la muñeca y el nervio cubital en el codo.
- El síndrome del túnel carpiano comprime el nervio mediano a su paso por la muñeca, y los síntomas suelen empeorar por la noche debido a la flexión de la muñeca o a la acumulación de fluidos.
- La compresión del nervio cubital, o hueso de la risa, ocurre cuando se presiona el codo contra una superficie dura o se dobla durante mucho tiempo, como al dormir con los brazos flexionados.
- Una postura con la cabeza sobre el brazo o con el hombro en una posición forzada puede comprimir el plexo braquial, un conjunto de nervios que va desde el cuello hasta el brazo.
Problemas de Circulación Sanguínea
La interrupción del flujo sanguíneo adecuado hacia las manos puede causar parestesia. Cuando una arteria importante queda comprimida por la postura del cuerpo, la reducción del oxígeno y los nutrientes que llegan a los tejidos de la mano genera la sensación de hormigueo y adormecimiento.
- Dormir sobre un brazo o con las manos en una posición elevada por encima del corazón puede dificultar el retorno venoso y el flujo arterial.
- Condiciones como la enfermedad de Raynaud pueden causar un estrechamiento exagerado de los vasos sanguíneos en respuesta al frío o al estrés, incluso durante el sueño.
- La presión de la ropa de cama, como mangas ajustadas de pijama o un edredón muy pesado, puede restringir la circulación en las muñecas y las manos.
Afecciones Médicas Subyacentes
En algunos casos, el adormecimiento recurrente de las manos por la noche puede ser un síntoma de una condición de salud más amplia que afecta al sistema nervioso o metabólico. Estas afecciones suelen causar síntomas persistentes que no se limitan a episodios nocturnos aislados.
- La neuropatía periférica, común en personas con diabetes mal controlada, daña los nervios y puede causar hormigueo y entumecimiento constantes.
- Los problemas de la columna cervical, como una hernia discal o artrosis, pueden irritar las raíces nerviosas que se dirigen hacia los brazos, con síntomas que se manifiestan durante el reposo.
- Deficiencias de vitaminas del complejo B, particularmente B12, o trastornos de la tiroides, pueden alterar la función nerviosa y contribuir a las parestesias.
¿Cuáles son las causas del adormecimiento y dolor en las manos?
El adormecimiento y dolor en las manos pueden originarse por una amplia variedad de causas, que van desde problemas mecánicos locales en la muñeca o la columna cervical hasta condiciones médicas sistémicas que afectan los nervios o la circulación sanguínea.
La compresión de nervios periféricos, como en el síndrome del túnel carpiano, es una de las razones más frecuentes, pero también pueden estar implicados trastornos de los discos vertebrales, enfermedades crónicas como la diabetes o la artritis, e incluso deficiencias nutricionales. Identificar la causa subyacente es crucial, ya que el tratamiento varía significativamente dependiendo del origen del problema.
Compresión de nervios periféricos
La compresión de los nervios que viajan hacia la mano es una de las causas principales de estos síntomas. Esto ocurre cuando los nervios son presionados por tejidos circundantes, como ligamentos, tendones o huesos, en puntos anatómicos específicos a lo largo de su trayecto. La presión interrumpe la señal nerviosa normal, lo que se manifiesta como hormigueo, entumecimiento, dolor y, en casos avanzados, debilidad muscular. Los sitios más comunes de compresión son la muñeca y el codo.
- Síndrome del túnel carpiano: Compresión del nervio mediano al pasar por la muñeca, frecuente en actividades repetitivas.
- Síndrome del túnel cubital: Compresión del nervio cubital en el codo, conocido como hueso de la risa, que causa adormecimiento en el meñique y el anular.
- Compresión del nervio radial: Menos común, puede ocurrir en el antebrazo y afectar el dorso de la mano y el pulgar.
Problemas en la columna cervical (cuello)
Los síntomas en las manos pueden ser un reflejo de un problema en su origen nervioso, la columna cervical. Cuando las raíces nerviosas que salen de la médula espinal en el cuello se irritan o comprimen, el dolor y el adormecimiento pueden irradiarse a lo largo del brazo hasta la mano.
Esta condición, conocida como radiculopatía cervical, a menudo es consecuencia de cambios degenerativos relacionados con la edad o lesiones.
- Hernia discal cervical: Un disco intervertebral que se desplaza y presiona una raíz nerviosa.
- Estenosis foraminal: Estrechamiento de los canales por donde salen los nervios de la columna, debido a espolones óseos o artrosis.
- Mala postura crónica: Mantener el cuello en posiciones forzadas durante largos periodos puede tensionar y sobrecargar las estructuras cervicales.
Condiciones médicas sistémicas
Diversas enfermedades que afectan a todo el organismo pueden dañar los nervios periféricos o alterar la circulación, provocando adormecimiento y dolor en las manos.
A diferencia de las compresiones localizadas, estos problemas suelen ser simétricos, afectando a ambas manos por igual, y son un signo de que se necesita una evaluación médica integral para diagnosticar y manejar la condición de base.
- Neuropatía periférica diabética: Niveles altos de azúcar en sangre dañan los nervios, comenzando frecuentemente en las extremidades.
- Enfermedades autoinmunes: Como la artritis reumatoide, que causa inflamación articular y puede comprimir nervios, o el lupus.
- Deficiencias vitamínicas: La falta de vitaminas del complejo B, especialmente B12, es crucial para la salud de los nervios.
¿Cómo prevenir el adormecimiento de las manos durante el sueño?
Para prevenir el adormecimiento de las manos durante el sueño, es esencial abordar los factores que causan compresión de los nervios y reducción del flujo sanguíneo en las extremidades superiores.
Las estrategias principales incluyen ajustar la postura al dormir, evaluar y modificar el entorno de descanso, y realizar cambios en el estilo de vida y hábitos diarios. La postura debe evitar posiciones que doblen excesivamente las muñecas o ejerzan presión directa sobre los brazos, como dormir con las manos bajo la cabeza o el cuerpo.
La elección de una almohada que mantenga la columna cervical alineada y un colchón de firmeza adecuada son fundamentales. Además, la ergonomía en actividades diarias, ejercicios de estiramiento y la gestión de condiciones subyacentes como el síndrome del túnel carpiano o la diabetes juegan un papel crucial en la prevención a largo plazo.
Optimizar la Postura y Posición al Dormir
La postura durante el sueño es un factor determinante para prevenir la compresión nerviosa. Se recomienda dormir de espalda o de lado, evitando en la medida de lo posible la posición boca abajo, ya que esta suele torcer el cuello y comprimir los hombros.
Al dormir de lado, es crucial asegurarse de que la muñeca no esté doblada ni aplastada bajo el cuerpo o la cabeza. Una técnica útil es abrazar una almohada larga, ya que esta ayuda a mantener los hombros y brazos en una posición más neutral y alineada, reduciendo la tensión en las articulaciones y los nervios.
- Duerme preferentemente de espalda o de lado, con los brazos extendidos de forma relajada a lo largo del cuerpo o ligeramente doblados.
- Utiliza una almohada de apoyo para el cuerpo si duermes de lado, colocándola entre los brazos y las rodillas para mejorar la alineación general.
- Evita colocar las manos o los brazos bajo la almohada o tu cabeza, ya que esto corta la circulación y presiona directamente sobre los nervios.
Evaluar y Mejorar el Entorno de Descanso
El equipamiento para dormir influye directamente en la postura y la presión sobre las extremidades. Una almohada inadecuada, demasiado alta o baja, puede desalinear la columna cervical y afectar los nervios que recorren los brazos. De igual manera, un colchón excesivamente blando puede hacer que el cuerpo se hunda, curvando la espalda y forzando una posición antinatural de los hombros.
La inversión en un soporte ergonómico para las muñecas, como férulas nocturnas, puede ser decisiva para quienes sufren de condiciones como el túnel carpiano, ya que mantiene la muñeca en una posición neutral durante toda la noche.
- Selecciona una almohada que mantenga tu cabeza, cuello y columna en una línea recta y neutral, independientemente de tu postura favorita para dormir.
- Considera el uso de férulas o soportes para la muñeca, especialmente si experimentas hormigueo frecuente, ya que inmovilizan la articulación en la posición óptima.
- Asegúrate de que tu colchón ofrezca un soporte firme y uniforme para evitar que tu cuerpo se curve o hunda en posiciones que compriman los hombros y los brazos.
Incorporar Hábitos y Ejercicios Preventivos
La prevención no se limita a las horas de sueño; las actividades diarias y la salud general son igual de importantes. Realizar pausas activas y ejercicios de estiramiento para las manos, muñecas y cuello durante el día mejora la circulación y reduce la tensión acumulada. Es fundamental revisar y corregir la ergonomía en el trabajo, especialmente si se usa mucho el teclado y el ratón, para evitar posturas que sobrecarguen las muñecas. Además, consultar con un profesional de la salud es vital para descartar o tratar condiciones médicas subyacentes que puedan estar causando o agravando el problema, como neuropatías, problemas de circulación o deficiencias vitamínicas.
- Realiza estiramientos suaves de muñecas, dedos y cuello varias veces al día y, especialmente, antes de acostarte para liberar tensión.
- Revisa la configuración de tu espacio de trabajo: mantén las muñecas rectas al usar el teclado, utiliza almohadillas ergonómicas y ajusta la altura de tu silla.
- Consulta a un médico o fisioterapeuta si el adormecimiento es persistente, severo o se acompaña de dolor, debilidad muscular o pérdida de sensibilidad, para obtener un diagnóstico preciso.
Preguntas frecuentes
¿Qué causa el adormecimiento de las manos al dormir?
La causa más común es la compresión temporal de los nervios de la muñeca o el codo debido a la postura al dormir. Al apoyar el peso del cuerpo sobre un brazo o tener la muñeca muy flexionada, se interrumpe la señal nerviosa y el flujo sanguíneo hacia la mano. Este fenómeno, conocido como parestesia, suele ser inofensivo y desaparece rápidamente al cambiar de posición y restablecer la circulación.
¿Puede ser un síntoma de una enfermedad grave?
Sí, si el adormecimiento es frecuente, ocurre sin una postura obvia que lo cause o va acompañado de debilidad, dolor o pérdida de masa muscular, puede indicar condiciones médicas. Algunas causas serias incluyen el síndrome del túnel carpiano, una hernia discal cervical, neuropatías por diabetes o esclerosis múltiple. Es crucial consultar a un médico para un diagnóstico preciso si el síntoma es persistente.
¿Cómo se puede aliviar o prevenir?
Para aliviarlo, basta con cambiar de posición, sacudir suavemente la mano y mover los dedos para reactivar la circulación. Para prevenirlo, evite dormir con los brazos bajo la cabeza o el cuerpo. Mantener una postura neutral de la muñeca al dormir, posiblemente con una férula, y realizar estiramientos de manos y muñecas durante el día pueden ser medidas muy efectivas para reducir su frecuencia.
¿Cuándo debo acudir al médico por este problema?
Debe buscar atención médica si el adormecimiento es constante, no mejora al cambiar de postura, afecta a ambas manos simultáneamente o se extiende a otras partes del brazo.
También si presenta otros síntomas como dolor agudo, debilidad que le impide agarrar objetos, o si el hormigueo aparece durante el día sin causa aparente. Una evaluación profesional descartará problemas neurológicos o circulatorios subyacentes.
Escrito por: Michel Carvajal
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